jueves, febrero 08, 2007

YO, COMO TODOS...

Tengo, como todos, mil historias tristes que contar… crónicas de muerte… de desamor... de traición… de frustración… de luchas ocultas… de llantos secretos… de gemidos nocturnos… de lagrimas hasta caer dormido… de esos nombres que contra la voluntad son inolvidables… de esas miradas que a la distancia siguen torturando los recuerdos ya cansados de recordar.
Tengo, como todos, mi forma de enfrentar esos recuerdos… monstruos infames que con el tiempo aprendí a tolerar en silencio… y a sufrirlos sin quejarme… porque aprendí que en la vida es imposible evitar las heridas… aun cuando mi mayor tragedia son las infecciones aun presentes que aquellas heridas me causaron.
He descubierto, como todos, que es inútil la espera de la felicidad absoluta… del amor pleno… de la amistad desinteresada y verdadera… de la palabra justa y la ocasión exacta... pues tales cosas nunca llegaran.
Tengo, como todos, heridas del alma que pesan… que arrancan sueños y alas… que asesinan planes y sonrisas… que roban la paz…que nos atan al dolor… a la soledad… al mal recuerdo… y que se burlan de nuestro infortunio.
He encontrado, como todos, que el amor es tan cruel como la muerte… y que nos hace tocar el cielo para después lanzarnos a la peor desdicha.
He usado, como todos, las palabras traición, dolor, llanto, oscuridad, melancolía, soledad, mentira, culpa, rencor, heridas, gritos, silencio.
He tenido, como todos, instantes que se van… soledad que invade… traición que escupe… mentira que destruye… realidad que grita… amor que sangra… alma que llora… felicidad que se esfuma.
Recuerdo, como todos, rostros de la desventura… recuerdos del dolor… y marcas de la miseria...
hechos que, como a todos, penetran un maltrecho corazón… y lo rompen… y lo hieren... vez tras vez… muy profundamente... en el infortunio de la existencia que se disfraza… y toca a la puerta vestida de esperanza.
Se, como todos, llorar gritando... gritar llorando… y después sollozar por lo que el llanto no soluciona... como un niño… solo… inocente… indefenso.
He probado, como todos, un destino que marca… rumbo que duele... vida que mata…
He sucumbido, como todos, por dentro… pero no por fuera… aun cuando por fuera estemos en una larga y molesta agonía… aferrados… creyendo que mañana todo puede estar mejor...
He estado, como todos, ante la muerte de los sueños… que se recuperan con los besos… con la magia de una mano en tu mano… entre los versos que en el silencio son gritados… y con la esencia de ese amor que parece venir a sanar todo… cuando al final también tiene final… y todo lo fuerte nuevamente se vuelca débil.
Me he acostumbrado, como todos, a que esas cosas pasen… siendo nuevamente un simple espectador de los caprichos cotidianos de la vida… que aminora nuestros sufrimiento con pequeñas y eventuales dosis de morfina… un poco de amor y amistad que anestesie lo que la vida nos hace mientras yacemos inertes en su quirófano.
Si… nos hemos acostumbrado a que aquellos que en el ayer fueran amigos sean quienes en el hoy hieran… lastimen… mientan y maltraten… destruyan y dañen... y hagan planes de un futuro en el que uno ya no se está incluido.
Tanto nos hemos acostumbrado que el corazón ya juega automáticamente a que todo está igual… aunque los ojos reflejen que ya nada es lo mismo.
Trágicas historias incongruentes pero humanas, de construir para que otros destruyan… de anhelos de cambio para que al final todo sea igual… de querer morir mientras se sigue vivo… de decir adiós mientras se aferre al recuerdo… de labios que rían mientras el alma llore... porque al final ¿no es acaso esto la vida?

¡No! ¡No lo es!
...pero nos hemos convencido de lo contrario.

2 comentarios:

CACHORRITA dijo...

AMIGOS POR SIEMPRE... WUELO HERMOSO... TE KIERO Y SIEMPRE TE LO DIRE....

Anónimo dijo...

me encantan tus letras mijo y te dejo un beso con todo mi cariño. ya sabes que te quiero mucho. leerte es tan adictivo como conocerte ;P