sábado, diciembre 22, 2007

A DIEZ AÑOS DE ACTEAL.


LUTO.

Luto por los 45 indigenas asesinados (20 mujeres, cuatro de ellas embarazadas, 18 menores de edad y 7 hombres, además de 25 personas lesionadas).
Luto por los otros miles que murieron en otros lugares y tiempos, pero por las mismas razones, con la distinción mayor de que, a diferencia de Acteal, nadie se pudo enterar.

Luto por aquello que de mi patria murio con ellos.
Luto por las conciencias que ya no reclaman y las voces que ya no gritan.



LO OCURRIDO.

El 22 de diciembre de 1997, el grupo paramilitar priísta Mascara Roja asesinó a algunos indígenas tzotziles refugiados, en su mayoría mujeres y niños, en la comunidad de Acteal, municipio de San Pedro de Chenalhó, en el territorio rebelde en Chiapas, México. Los al rededor de 60 atacantes, que todos contaban con armas de fuego y algunos, además, armas blancas, abrieron fuego en contra de los refugiados que se encontraban orando. La mayoría de las armas largas eran del modelo AK-47, calibre 7.62 x 39. Tambien contaban con las M-16 de uso militar. Las armas cortas o pistolas eran de modelo escuadra, calibre 22 largo rifle. El comando paramilitar que realizó la masacre se movilizó en vehículos propiedad de la presidencia municipal priísta de Chenalhó y de particulares. Todos los miembros del grupo agresor portaban uniformes de color oscuro. Los vehículos, así como el armamento, uniformes y equipos de los agresores se obtuvieron con dinero proveniente del gobierno federal bajo la presiencia del gris Zedillo. En concreto, de la Secretaría de Desarrollo Social. Los paramilitares remataron a los heridos que encontraron y a las mujeres embarazadas les abrieron el vientre con machete. Terminado el ataque, agentes de la policía de Seguridad Pública del estado de Chiapas se dieron a la tarea de recoger los cadáveres y «desaparecerlos» dentro de una cueva y en el fondo de un barranco. La matanza duró más de 7 horas y se realizó a tan sólo 200 metros de un retén policial.

El 22 de diciembre al mediodía, cuando apenas se iniciaba el ataque, bases de apoyo zapatistas escucharon las primeras detonaciones y se comunicaron a la CONAI para informarle de lo que estaba ocurriendo. La CONAI dió aviso al gobierno del estado. A las 12 horas del 22 de diciembre el gobierno del estado recibió la denuncia de la CONAI. A las 19 horas el aviso se repitió. El gobierno del estado dijo entonces que todo estaba "bajo control".

En campamenos de Acteal vivían algunos de los miles de desplazados de otras comunidades indígenas de Chenalhó. Se encontraban ahí refugiados para protegerse de las agresiones de bandas paramilitares que tomaban por asalto las comunidades que no eran «gobiernistas».

De acuerdo a transmisiones radiales del Gobierno de Chiapas (interceptadas por el EZLN), en las inmediaciones de Acteal y al tiempo que se realizaba la masacre, policías de seguridad pública del estado de Chiapas respaldaron la agresión y, en horas de la tarde y noche, se dedicaron a recoger cadáveres para ocultar la magnitud de la matanza. Los señores Homero Tovilla Cristinani y Uriel Jarquin (Secretario y Subsecretario del Gobierno de Chiapas respectivamente), comisionaron a la policía para respaldar este crimen. El señor Julio Cesar Ruíz Ferro estuvo continuamente informado del desarrollo del "operativo" (cuando menos desde las 12 horas del día 22 de diciembre, cuando la matanza llevaba ya una hora). Aprobado por los gobiernos federal y estatal, el ataque se afinó el día 21 de diciembre en una reunión de paramilitares (dirigida por el Señor Jacinto Arias, presidente municipal priista) de las comunidades Los Chorros, Puebla, a la Esperanza y Quextic, todas éstas del municipio de Chenalhó.

La masacre de Acteal fue una matanza y no una confrontación, como alegan algunos "lava culos del gobierno", y fue realizada con alevosía, premeditación y ventaja. El móvil fué político, militar, social y económico. Mandar por ese medio, y en ese entonces, un mensaje intimidatorio y represivo.

Los detenidos por aquella masacre no son sino piezas menores de la enorme, complicada y sangrienta máquina de guerra contra las demandas de los pueblos indios de México. Caciques que pretenden mantener sumisos y empobrecidos a los indigenas para enriquecese a costa de ellos.



LA INDIGNACIÓN.

Sus muertes fueron: con el apoyo del gobierno federal, por los grupos paramilitares (que abundan en mi pais), y bajo el silencio de los medios que ya no comunican. Y suma indignación la cacareada investigación de ese Aguilar Camín, escritor-periodista, que entre sus estupideces recientes, debo añadir la de pretender culpar a los indigenas muertos de haber iniciado el enfrentamiento.

Indigna también que el ex coordinador de la Policía estatal, Jorge Gamboa Solís, y el ex director de la Policía de Seguridad Pública estatal, José Luis Rodríguez Orozco, aun no sean detenidos cuando existen ordenes de aprehensión contra ellos.



EL RECUERDO.

NO dejaremos de recordar ese evento terrible que puso a la luz lo que ha pasado "en lo oscurito" desde mucho antes. ACTEAL lo recordaremos siempre, reclamando justicia y exigiendo que la verdad se de a conocer.



UN ÚLTIMO DATO:

A diez años de la masacre de Acteal la Sociedad Civil Las Abejas ha impulsado un proyecto de producción de video que busca llevar la palabra y sentir de las comunidades abejas al resto del mundo. Con el video titulado “Acteal; 10 años de impunidad y cuántos más”, el videoasta tsotsil José Alfedo Jiménez Pérez, de la comunidad de Nuevo Yibeljoj ofrece el otro lado de la historia al comunicar las voces e imágenes desde la perspectiva interna de las comunidades, contrario ha como ha venido sucediendo hasta el momento en que la situación de las comunidades indígenas de Los Altos y en específico el tema de Acteal ha sido abordada siempre desde la visión del kaxlan (extranjero). El director abeja tiene como intención expresar que “a diez años de lo sucedido siguen en impunidad los crímenes del estado mexicano en contra de los pueblos indígenas y queremos que todo el mundo sepa la forma en que nosotros desde nuestra lucha buscamos construir una paz con justicia y dignidad”.

Un primer corte del video se presentó la tarde del viernes 21 de diciembre en la comunidad de Acteal en el marco del “Encuentro Nacional e Internacional en contra de la Impunidad; Acteal 10-15”. El video final se planea estar listo para la primera mitad del 2008 y se distribuirá nacional e internacionalmente.

sábado, diciembre 15, 2007

LOS NADIES - de Eduardo Galeano

SE ACERCA UN ANIVERSARIO MÁS DE ACTEAL... diez años de aquel horrendo día cuyas muertes son heridas que aun sangran y supuran nuestra vida nacional, y salpican el rostro moral de nuestra patria.





Puedan las palabras de Eduardo, salpicadas de reclamo e ironia, causar la reflexión moral y la agitación de nuestras a veces complacientes conciencias. Que nazca, en quien aun no lo percibe, el respeto por esos "de más abajo" quienes requieren de nuestro esfuerzo y apoyo responsable y respetuoso de sus usos y costumbres, para evitar que lo que son, hacen y representan devenga y se diluya en este mundo de cada vez menos identidad.

martes, diciembre 11, 2007

UN GRITO DE MI ALMA...


Mis sentimientos aun vivos son ahogados por mis sentidos ya cansados… heridos por el diario vaivén de nuestras agitadas emociones… y esas agresiones hostiles que golpearon mil veces mis sonrisas.

Estoy consumido… extenuado… apagado… caído… cansado… roto.

Recuerdo como desesperadamente clavaba mis manos entre la tierra, rompiendo mis uñas al escarbar, hurgando por encontrar un poco de tu cariño.

Y recuerdo como tontamente hacíamos manantiales de nuestros ojos… lágrimas que presagiaron siempre un mal adiós que no tardó en asomarse, aun de entre nuestras promesas de amor y nuestras caricias tiernas.

Recuerdo aquel sueño, que aun humea pero se extingue… y aquellos besos que el tiempo aleja… aquellas manos nuestras que bailaban entre sí al abrazarse… y aquellas miradas que parecían decirse todo… menos esto.

Me desvanecí esperando el día que el nosotros se impusiera… que los reclamos acabaran… que los celos se marcharan… y me derrumbé sin nada entre las manos… con los planes rotos… con el corazón muriendo.

Mis sentimientos aun vivos son ahogados por mis sentidos ya cansados… heridos por el diario vaivén de nuestras agitadas emociones… y esas agresiones hostiles que golpearon mil veces mis sonrisas.

Estoy consumido… extenuado… apagado… caído… cansado… roto... y pensando en lo irónica que es la vida y lo absurdo que es a veces el amor.

sábado, diciembre 01, 2007

¡TODO UN TEATRO!

a NY, amiga hermosa y colega en GRITAR POR LA CAUSAS DE ABAJO.




Tantos años de ser testigo mudo de esa obra de teatro montado en un escenario de millones de pesos.

Una puesta en escena con la mejor publicidad, creada por los mejores equipos creativos del país; con comunicadores y artistas de buena talla nacional, no de gran renombre internacional, pero al menos buenos y preparados, por cierto, en los centros de capacitación actoral de esa misma empresa; actores muy hábiles en el manejo del llanto (tanto que casi se los creo) y en su supuesto interés por los niños discapacitados. Verlos casi me convence de un corazón tan sacrificado como el de Teresa de Calcuta; casi me convencen. El espectáculo es glorioso. Hasta el Presidente y los mismos Gobernadores y Legisladores acuden al evento, y son parte de esa pasarela de sonrisas y aportaciones ante las cámaras y demás medios, medios que ponen también su firma para dejar el recordatorio de haber coproducido un teatro de tal magnitud y sentirse al menos una vez de la talla de esa gran casa.

El espectáculo sigue. Sonrisas. Actuación. Vino y artistas detrás del escenario. Encima de él se pintan todas las emociones: música, lágrimas, lástima, amor, folclor, reflexiones, solidaridad, lucha, conflictos, y aplausos.

Mi felicitación para quienes actúan estupendamente en esa telenovela vista por una audiencia que no duerme, pendiente del final feliz que siempre llega, aunque a veces, y por decisiones del director, se le añada el elemento de suspenso, hasta que, como en cualquier otra novela, el final feliz se asoma.

Llega el domingo: día tradicional para la última función, y después se cierra el telón. La patria entonces prorrumpe en gritos: ¡cumplimos la meta!

Las cámaras, instaladas con perspectivas concebidas por quienes manipulan la percepción desde el manejo del lente y las palabras, cumplen su función: nos muestran el fervor que nos convence que es tiempo de fiesta nacional. Las luces brillan parpadeantes, como en cualquier buen espectáculo, y como en cualquier buen espectáculo, los aplausos al final son naturales. Las imágenes tomadas desde cielo y tierra nos convencen de la magnitud del evento… o al menos eso intentan.

Se cerró el telón. Parece que todo terminó, pero para los empresarios que patrocinaron el evento, apenas comienza lo interesante: ¿Cuánto habremos ganado?

Entre sonrisas saben que fue buena ganancia. Primero todo lo que se ahorraron en pago de impuestos. ¡Sale más lucrativo dar limosnas que pagarle al fisco! Sin contar con toda esa publicidad gratuita que el evento les regaló.

Tantos años de ser testigo mudo de ese teatro montado. Niños que solo interesan un par de días al año. Niños que se utilizan de pretexto para recaudación de millones, libres de impuestos, que pagarán construcciones suntuosas, por quienes desde su megalomanía no entienden que el lujo en los edificios está de más para quien pretende solo rehabilitarse.

Pero aquellos, allá arriba, no querrán escuchar, pues parte del dinero ya estaba planeado a compañías constructoras de sus amigos arquitectos.

El dinero entonces se reparte. Todos quieren su parte… después de todo, todo salió como se planeó.

Tantos años mudo… hoy mi voz sale convencida: teatro, todo es un maldito teatro.

Saquemos la cartera… la función está por comenzar.